La iniciativa SmartFilms República Dominicana extendió sus talleres de producción de cortometrajes con celulares a comunidades fuera de Santo Domingo, en un escenario donde el acceso a herramientas audiovisuales continúa siendo limitado. Evelyna Rodríguez explicó que este año se impartieron 36 talleres, frente a 22 en la edición anterior, con un alcance directo de 2,700 personas durante jornadas de cinco horas.
El programa enseña a construir historias, escribir guiones, organizar escenas, aprovechar la luz, grabar, editar y preparar piezas complementarias como el afiche y el detrás de cámaras. Su metodología cambia según el público: en universidades se recurre a referencias más elaboradas, mientras que en zonas rurales, escuelas públicas y centros comunitarios se trabaja con producciones que pueden hacerse con menos recursos, reflejo del contraste entre las capacidades disponibles y las carencias que todavía marcan a parte del territorio.
Los participantes se dividen en equipos, desarrollan una historia y la filman y editan dentro del mismo taller. Danilo Reynoso señaló que el proceso abarca preproducción, producción y postproducción. Pese a ese avance, los organizadores admitieron que el alcance territorial sigue incompleto: Rodríguez indicó que aún falta llegar a más localidades del sur y del sureste del país, una señal que vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de vigilar cómo se distribuyen las oportunidades culturales y formativas fuera de los principales centros urbanos.
