China reclamó a Estados Unidos que retire “cuanto antes” las sanciones y el bloqueo contra Cuba, al tiempo que defendió que su cooperación con La Habana es “abierta y legítima”, después de que Washington impusiera medidas contra entidades y funcionarios cubanos por sus vínculos militares con países como China y Rusia. El portavoz de la Cancillería china, Guo Jiakun, afirmó en un comunicado que esa relación es “abierta, transparente y legítima” y aseguró que Pekín continuará apoyando a Cuba en la defensa de su soberanía nacional y en su oposición a la injerencia extranjera.
La respuesta de Pekín se produjo tras las sanciones anunciadas por Estados Unidos contra cinco entidades estatales y ocho funcionarios cubanos, entre ellos el ministro de las Fuerzas Armadas, Álvaro López Miera, a quienes acusa de facilitar cooperación militar con adversarios de Washington y la adquisición de armamento para el Ejército de la isla. Entre los sancionados también están los agregados militares cubanos en Rusia, Mónica Milián Gómez, y en China, Waldo Pérez Cortés, además de responsables de empresas vinculadas al aparato militar cubano.
El nuevo intercambio vuelve a mostrar el contraste entre los discursos de legitimidad y transparencia y un escenario marcado por sanciones, acusaciones de espionaje y una presión creciente sobre Cuba. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, sostuvo que la isla utiliza su aparato militar y de inteligencia para espiar a Estados Unidos y servir de plataforma para operaciones de Rusia, China e Irán, mientras Pekín insiste en rechazar esas acusaciones. En paralelo, las medidas se suman a la presión de la administración de Donald Trump sobre Cuba, sometida a un bloqueo de crudo que ha agravado la crisis.
