La Comisión Electoral Central (CEC) de Rusia acusó este sábado un ataque masivo contra el sistema de voto electrónico en Moscú durante las elecciones legislativas de este fin de semana, un episodio que vuelve a situar la integridad del proceso en el centro de la presión institucional. La presidenta de la CEC, Ela Pamfílova, aseguró que la plataforma de la capital estuvo sometida a una ofensiva informática de gran intensidad durante toda la noche, aunque insistió en que la votación continuaba con normalidad y en que no se habían recibido denuncias por fallos.
El choque entre la versión oficial de normalidad y las advertencias sobre transparencia quedó aún más expuesto por el incidente. Pamfílova pidió a responsables electorales y medios contribuir a que los comicios se desarrollen con transparencia y defendió la legitimidad del proceso, mientras el grupo de piratas informáticos CikLeak sostuvo que había vulnerado servidores electorales para denunciar que el sistema de votación electrónica remota carece de transparencia. Ese grupo también llamó a los ciudadanos rusos a acudir a los centros de votación en la última jornada, al alegar que eso dificultaría una eventual manipulación de los resultados.
De acuerdo con los datos difundidos por la propia CEC, a las 09:05 GMT ya había votado el 31,09 % de los electores en unas legislativas celebradas en un contexto marcado por la guerra en Ucrania. Las autoridades añadieron que una parte importante de los habitantes de Moscú y de la región capitalina optó por el voto electrónico, lo que incrementa la exigencia de vigilancia sobre un mecanismo que, pese a la defensa oficial, quedó expuesto a nuevas preguntas sobre control, confianza pública y rendición de cuentas.
