La Habana. Bruno Rodríguez rechazó el informe de la Universidad de Harvard que atribuye responsabilidad directa al Gobierno de La Habana por la crisis en el país y plantea cambios políticos y económicos de fondo. En una respuesta difundida en X, el canciller cubano describió el documento como un intento de “confundir y manipular al público estadounidense e internacional” y lo calificó de reporte “pseudocientífico”, marcado —según dijo— por sesgos ideológicos e ინტერესos monetarios.
Además, Rodríguez afirmó que la investigación reproduce la propaganda del Departamento de Estado de Estados Unidos y forma parte de una “guerra psicológica” contra los cubanos. También reprochó al estudio que pase por alto el impacto de casi 70 años de política de asfixia económica, persecución comercial y financiera contra la isla. En ese marco, citó cifras del Gobierno cubano según las cuales el embargo económico tuvo un coste de 8,083.3 millones de dólares entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, un 7 % más que en el período anterior.
Sin embargo, más allá de la descalificación oficial, el informe publicado el 10 de septiembre bajo el título ‘Informe Grupo de Trabajo de Harvard sobre el Futuro de Cuba’ describe un panorama de colapso en los servicios básicos de la isla y concluye que el Gobierno “no ha logrado dar los pasos necesarios para impedir la crisis ni un manejo adecuado de los retos nacionales”. La controversia vuelve a colocar en el centro la exigencia de rendición de cuentas sobre los resultados de la gestión frente al deterioro que afecta a la población.
