La Junta Central Electoral informó que entró en la etapa final de implementación de un sistema de gestión antisoborno basado en la norma ISO 37001:2025, una medida que coloca bajo escrutinio áreas sensibles de la propia institución y refuerza la necesidad de seguimiento sobre cómo se aplicarán esos controles en la práctica.
El anuncio se produjo durante una reunión extraordinaria del Comité del Sistema de Gestión Integrado, encabezada por el presidente de la JCE, Román Jáquez Liranzo, con la participación de miembros titulares del Pleno, del secretario general y de otros integrantes del cuerpo directivo. Según lo expuesto, el esquema incluye evaluación de riesgos, controles financieros y no financieros, canales de denuncia y procesos de debida diligencia para prevenir, detectar y responder a posibles prácticas de soborno.
La norma también abarca conflictos de interés, regalos y donaciones, así como la relación con suplidores, colaboradores y organizaciones políticas. Jáquez Liranzo indicó que el proyecto se apoya en siete componentes, entre ellos el fortalecimiento de la cultura ética y mayores controles internos, además de la conformación de equipos de ética pública e investigación bajo la Comisión de Ética y Gestión Antisoborno, un paso que subraya la presión institucional por pasar del discurso de transparencia a mecanismos verificables de rendición de cuentas.
