Un terremoto de magnitud 5 sacudió este sábado la provincia de Granada, en el sur de España, y volvió a poner bajo presión a las autoridades de emergencia tras sentirse en amplias zonas de Andalucía y en otras regiones, incluida Madrid. Hasta el momento no se reportan víctimas, pero el episodio reabrió la atención sobre la capacidad de respuesta institucional ante una secuencia sísmica que ya venía acumulándose en el entorno del epicentro.
El sismo, localizado en Alhendín y con una duración de unos diez segundos, fue percibido también en Murcia, Castilla-La Mancha y Extremadura. Granada y su área metropolitana registraron además varias decenas de movimientos durante la noche, con daños materiales menores y dos réplicas de 3,3 y 3 grados. Según el Instituto Geográfico Nacional, el temblor principal se sintió en más de 200 municipios de cinco regiones, mientras la red sísmica andaluza había detectado alrededor de 200 movimientos desde el pasado jueves, la mayoría no percibidos por la población.
La provincia no registraba un terremoto de esta intensidad desde 1955, cuando Armilla fue epicentro de otro movimiento de magnitud 5. En ese contexto, especialistas advirtieron que las réplicas podrían continuar durante las próximas horas o días, algunas entre 3 y 4 grados. Protección Civil y los servicios de emergencias atendieron unas 200 llamadas, en medio de una noche en la que numerosos vecinos salieron a la calle y en redes sociales circularon videos con escombros y testimonios de ciudadanos despertados por el temblor, un contraste que mantiene el foco en la vigilancia y la respuesta ante un evento que, aunque sin víctimas, dejó expuesta la inquietud social.
