Las quejas de residentes de Brisa del Este, en Santo Domingo Este, vuelven a poner bajo la lupa la respuesta de las autoridades frente a conflictos de propiedad que terminan con familias fuera de sus hogares. Los comunitarios reportaron supuestos desalojos irregulares, agresiones físicas y la demolición de viviendas en terrenos que, aseguran, ocupan desde hace más de 20 años.
En un encuentro con la prensa, los afectados sostuvieron que al menos cuatro coroneles reclaman la propiedad de los terrenos en disputa, pero afirman que esas personas no han logrado demostrar que son las dueñas. Luciano Heredia contó que fue desalojado por la fuerza y que su casa fue demolida, por lo que ahora vive junto a su familia en la vivienda de su hermano.
Raúl Fernández denunció que, al pedir identificación y una orden de desalojo durante uno de los operativos, fue agredido junto a su esposa e hija. También dijo que compró la propiedad mediante un proceso formal de compraventa y presentó documentos que, según afirmó, respaldan su reclamo, entre ellos una Constancia Anotada del Registro de Títulos de Santo Domingo, certificaciones de la Dirección General de Impuestos Internos y un acto de venta de inmueble legalizado por un notario público. El caso abre un nuevo foco de tensión institucional alrededor de procedimientos que los residentes consideran irregulares y que piden sean aclarados.
