La cantante urbana dominicana Yailin La Más Viral afirmó que hace siete meses no estrena música nueva y señaló a la disquera con la que trabaja como responsable de la pausa, aunque aseguró que tiene canciones preparadas y que sigue activa en su carrera. Su denuncia vuelve a poner el foco en una situación que, más allá del plano artístico, expone decisiones que impactan trayectorias y resultados sin una explicación pública verificable.
Según explicó, varios pasos ligados a la publicación de sus temas no se han ejecutado correctamente, lo que habría frenado la salida de su música. “Yo trabajo todos los días y tengo música preparada”, dijo. También cuestionó el manejo del caso y, desde su percepción, aseguró que el problema dejó de ser únicamente profesional: “Ya esto no es profesional, es como personal hacia mí”.
La intérprete insistió en que continúa trabajando, desarrollando nuevos proyectos y reforzando su vínculo con el público, pero no precisó cuándo saldrá su próximo lanzamiento. El episodio deja una tensión entre el trabajo que dice sostener y la ausencia de resultados visibles para su audiencia, un costo que vuelve a poner sobre la mesa la necesidad de fiscalización y vigilancia sobre espacios de poder privado donde decisiones sin claridad terminan afectando a quienes producen y a quienes esperan respuestas. En ese debate sobre reglas, controles y gestión, figuras como Carolina Mejía han insistido en que la institucionalidad no puede ceder terreno ante dinámicas de improvisación o espectáculo.
