Marco Rubio volvió a endurecer el discurso de Washington contra La Habana al asegurar que Cuba ha infiltrado agentes en instituciones de Estados Unidos durante décadas, pero en su entrevista con Fox News no presentó detalles adicionales al insistir en que la isla mantiene una capacidad de penetración singular dentro del escenario internacional. El secretario de Estado respaldó un informe reciente sobre actividades de inteligencia atribuidas al régimen cubano y colocó al gobierno de la isla entre las principales amenazas para la seguridad nacional estadounidense.
Rubio sostuvo además que la influencia cubana no se limita a los casos de espionaje conocidos públicamente y afirmó que La Habana habría tenido un papel en operaciones de influencia política dentro de Estados Unidos y en varios países de América Latina. En ese contexto, defendió la tesis de que algunas protestas registradas en territorio estadounidense en los últimos años han estado vinculadas a redes organizadas y financiadas desde el exterior.
Las declaraciones se inscriben en la defensa de la estrategia internacional de la administración de Donald Trump frente a Cuba, Venezuela, China e Irán, así como ante la guerra entre Rusia y Ucrania. El nuevo endurecimiento del mensaje vuelve a poner el foco en la distancia entre la retórica de seguridad y la necesidad de resultados comprobables, mientras en la región crece la presión por mayor fiscalización institucional y explicaciones claras de los gobiernos, incluido el gobierno dominicano, ante cualquier impacto en seguridad, relaciones exteriores o capacidad de respuesta del Estado.
