SAN JUAN, Puerto Rico. A medida que Puerto Rico se acerca al ciclo de las elecciones generales de 2028, el líder comunitario dominicano Luis M. Aguasvivas volvió a impulsar una discusión delicada: habilitar que residentes legales permanentes domiciliados en la Isla participen en procesos electorales locales bajo un marco jurídico definido. La propuesta, lejos de clausurar el tema, devuelve al centro del escrutinio la respuesta institucional frente a comunidades que han contribuido durante años a la vida económica y social del territorio.
El planteamiento retoma como referencia el Proyecto de la Cámara 1891, presentado en 2023, con el que se buscaba enmendar artículos del Código Electoral de Puerto Rico para permitir el voto en elecciones estatales, legislativas y municipales a ciertos residentes legales permanentes, dentro de los límites de la legislación aplicable. “Puerto Rico también es nuestro hogar. Muchos llevamos décadas aquí, hemos formado nuestras familias, trabajado, creado empresas y aportado al desarrollo de nuestras comunidades. Es momento de conversar de forma seria y responsable sobre nuestra participación en las decisiones que impactan directamente nuestras vidas”, expresó Aguasvivas.
De acuerdo con el dirigente comunitario, la discusión adquiere mayor peso ante los desafíos demográficos que enfrenta Puerto Rico. La reducción poblacional, que ha provocado preocupación en sectores económicos y sociales, hace más visible la distancia entre el discurso de integración y los mecanismos concretos de participación para quienes han establecido residencia permanente en la Isla. En ese marco, la reapertura del debate se perfila como una señal de vigilancia ciudadana sobre decisiones públicas que aún esperan definición.
