La definición presidencial en Perú avanza con una diferencia mínima y bajo presión sobre las autoridades electorales. Con el 99.39 % del escrutinio, Keiko Fujimori acumula 9,158,662 votos válidos, equivalentes al 50.1 %, mientras Roberto Sánchez registra 9,119,096, el 49.9 %. La distancia es de 39,566 sufragios y todavía quedan 565 actas con observaciones, en su mayoría de Lima, donde la candidata de Fuerza Popular ha sido la más votada.
Roberto Sánchez no ha reconocido la derrota y convocó para este viernes a sus seguidores a movilizarse contra los resultados, al denunciar supuestas irregularidades en el voto exterior. Fujimori, por su parte, tampoco se ha proclamado ganadora, aunque su ventaja se acerca al punto de volverse irreversible cuando aún restan por escrutarse alrededor de 113,000 votos de la segunda vuelta celebrada el 7 de junio.
La elección vuelve a poner en evidencia la fragilidad política de Perú: será la tercera contienda consecutiva resuelta por unas pocas decenas de miles de votos. Fujimori, derrotada en las segundas vueltas de 2011, 2016 y 2021, tiene ahora la opción de llegar a la presidencia en su cuarto intento, mientras el país afronta otra transición en disputa y con señales de alerta institucional.
