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Ley 30-26 concentra en Hacienda la objeción de exoneraciones y abre vigilancia sobre el costo de los incentivos fiscales

junio 24, 2026 · Redactor
Ley 30-26 concentra en Hacienda la objeción de exoneraciones y abre un nuevo foco de vigilancia sobre el plan fiscal
Foto: eldinero.com.do

La ley 30-26 da a Hacienda más poder para objetar exoneraciones e incentivos fiscales, un giro que aumenta la vigilancia sobre beneficios que cuestan al Estado cientos de miles de millones de pesos al año.

El proyecto de ley 30-26 coloca en el Ministerio de Hacienda una función clave: podrá objetar solicitudes de exoneraciones e incentivos fiscales y recomendar al Poder Ejecutivo que las detenga, sin estar obligado a emitir una no objeción previa.

La medida, por su alcance, abre un nuevo foco de vigilancia sobre el manejo de los beneficios tributarios, en un contexto en el que esos mecanismos representan un costo elevado para las finanzas públicas. Según el enfoque descrito en la pieza, se trata de incentivos que le cuestan al Estado cientos de miles de millones de pesos al año.

El cambio no equivale a una eliminación automática de las exoneraciones, pero sí traslada más peso decisorio a Hacienda en la revisión de solicitudes. En la práctica, eso supone una mayor capacidad de freno sobre beneficios fiscales que terminan afectando la recaudación y, por extensión, el margen del Gobierno para cubrir gasto público y servicios.

La discusión, por tanto, no se limita al trámite administrativo. También plantea una exigencia de transparencia sobre qué incentivos se mantienen, cuáles se objetan y bajo qué criterios se justifican frente al interés ciudadano.

En un escenario donde el Estado absorbe el costo de esos beneficios, cualquier reforma o ajuste en esta materia debe ser evaluado por sus resultados concretos: cuánto recauda, a quién favorece, qué impacto tiene sobre la actividad económica y si evita seguir cargando sobre la población el peso de decisiones tributarias poco claras.