Dos allanamientos ejecutados por la DNCD y el Ministerio Público en La Romana terminaron con dos arrestos, pero también evidenciaron que seguían abiertos frentes sensibles en casos de narcotráfico: un investigado por su presunta vinculación con el decomiso de 243 kilogramos de cocaína y un condenado por tráfico de drogas que permanecía prófugo.
En una vivienda de la calle Aerangis, en el residencial Las Orquídeas, fue detenido Adriano Corporán Inirio, en cumplimiento de la orden de allanamiento número 2026-AJ0061276. El Ministerio Público lo relaciona con la estructura criminal investigada por el decomiso de 237 paquetes de cocaína, con un peso total de 243 kilogramos, ocupados antes en una gallera del kilómetro 36 de la autopista Duarte, en la provincia Santo Domingo. Tras su arresto, quedó a disposición del Ministerio Público de Santo Domingo Oeste, mientras las autoridades indicaron que continúan las pesquisas para ubicar a otros presuntos miembros de la organización.
En otra actuación, también en el mismo residencial, fue apresado Félix Evangelista Sánchez Crispín, quien seguía prófugo pese a haber sido condenado por tráfico de drogas. De acuerdo con las autoridades, fue entregado al Juez de la Ejecución de la Pena para cumplir una sentencia de ocho años de prisión. El caso vuelve a situar bajo escrutinio la respuesta institucional frente a estas redes y el contraste entre los operativos anunciados y la permanencia, hasta ahora, de investigados y condenados fuera del alcance judicial.
