NUEVA YORK.- Las tormentas y lluvias intensas previstas para este sábado podrían arrastrar parte del humo de los incendios forestales de Canadá que ha afectado a Nueva York y Nueva Jersey durante la semana, en un respiro que aparece solo después de varios días de deterioro ambiental y preocupación por sus efectos sobre la salud antes de la final de la Copa del Mundo entre España y Argentina.
El encuentro se disputará este domingo en el estadio MetLife de Nueva Jersey, mientras la ciudad de Nueva York y gran parte del noreste de Estados Unidos siguen soportando una caída severa en la calidad del aire por cientos de incendios activos, sobre todo en Ontario. Este sábado, el índice de calidad del aire en Nueva York llegó a 175 puntos, según IQAir, un nivel considerado «insalubre» por la Agencia de Protección Ambiental.
La situación ha puesto la atención sobre el costo sanitario de una contaminación que no se reduce a una bruma visible: el humo concentra partículas finas PM2.5, ozono, dióxido de nitrógeno, monóxido de carbono y compuestos orgánicos volátiles. Las PM2.5 son la principal preocupación porque pueden entrar en los pulmones e incluso pasar al torrente sanguíneo. La expectativa de una atmósfera más limpia por efecto de las lluvias contrasta así con una semana marcada por alertas y por el riesgo para ciudadanos y atletas, que durante un partido pueden multiplicar por diez el volumen de aire respirado. Además, el alcalde Zohran Kwame Mamdani advirtió sobre «tormentas fuertes», vientos dañinos y posibles inundaciones repentinas.
