La presencia de una banca de Lotedom en la esquina de la avenida Buenaventura Freites con la calle Central, en Los Jardines, ha vuelto a poner sobre la mesa un problema que va más allá de un solo negocio: la vigilancia del uso del espacio peatonal y la falta de planificación urbana en sectores populosos de Santo Domingo. Aunque a primera vista el local parece estar sobre la acera, la empresa afirma que opera dentro de una propiedad privada.
Sebastián Paniagua, gerente del Consorcio Lotedom en Santo Domingo, aseguró que el establecimiento está en la parte frontal y a la distancia que establecen las normativas del ayuntamiento. También sostuvo que por el lateral “nunca hubo acera” y que, según el deslinde realizado al momento de la instalación, la banca queda dentro de los límites de la propiedad. Agregó que nunca han recibido notificación de la Alcaldía del Distrito Nacional, aunque admitió que no les afectaría trasladarse algunos metros.
El caso, que Diario Libre ha seguido desde finales del año pasado a partir de denuncias ciudadanas, vuelve a abrir una discusión de fondo: la distancia entre las reglas urbanas y su aplicación real. Cuando empezó el seguimiento periodístico, la banca cerró durante algunos meses; no obstante, Paniagua atribuyó esa pausa a conflictos por la titularidad y el arrendamiento de la propiedad, en medio de una disputa en tribunales. La reapertura deja pendientes las preguntas sobre control municipal, ordenamiento y respuesta institucional ante reclamos vecinales.
