Este lunes comienza en el condado de Clark, Nevada, el juicio por el asesinato de Tupac Shakur, con la selección del jurado en un proceso que se estima durará alrededor de un mes. La causa contra Duane ‘Keffe D’ Davis, de 63 años, llega treinta años después del crimen de 1996 y vuelve a poner bajo revisión la capacidad institucional de responder a un caso que durante años quedó archivado.
Davis está acusado de asesinato con arma mortal con la intención de promover, facilitar o ayudar a una banda criminal en la muerte de Shakur. Se declaró inocente en noviembre de 2023 y sigue bajo custodia con una fianza de 750.000 dólares desde su arresto. La Fiscalía lo vincula con la organización del ataque, la obtención del arma empleada y unas llamadas que, según los fiscales, desencadenaron el crimen, aunque el proceso no necesariamente resolverá quién disparó contra el rapero.
Shakur falleció en un hospital de Las Vegas el 13 de septiembre de 1996, seis días después de recibir cuatro disparos mientras viajaba en un coche con Marion ‘Suge’ Knight. Años más tarde, las memorias de Davis y una serie de entrevistas volvieron a abrir el caso, después de que él confirmara que era pasajero del Cadillac blanco desde el que dispararon contra el artista, entonces líder de la pandilla South Side Compton Crips. La defensa afirma que no existen pruebas de que dirigiera el tiroteo y cuestiona que la acusación se apoye en testigos que no iban en el vehículo, una discrepancia que mantiene el foco sobre la solidez del expediente.
