El Poder Ejecutivo llevó en su plan fiscal anticrisis un traspaso que coloca bajo la Tesorería de la Seguridad Social (TSS) la administración de los recursos del Fondo de Pensiones de los Trabajadores de la Construcción (Fopetcons), un esquema creado en 1986 y cuya integración al sistema de seguridad social se esperaba desde la aprobación de la Ley 87-01. La propuesta fue enviada al Congreso Nacional dentro del Proyecto de Ley de Medidas ProCrecimiento Económico, Simplificación Fiscal y Mitigación de la Crisis Internacional.
El artículo 61 del proyecto establece que la recaudación del Fopetcons pase de la Dirección General de Impuestos Internos (DGII) a la TSS y que esos recursos se administren conforme a la Ley 87-01. El fondo mueve cada año más de RD$2,000 millones y para 2026 cuenta con un presupuesto de RD$2,339.6 millones, de los cuales el 45.8% iría a pensiones de obreros de la construcción y un 22.3% a servicios sociales.
La legislación vigente señala que el Fopetcons se financia con el 1% del valor de todas las obras construidas en el país, públicas y privadas, incluidas reparaciones, además de un 1% del salario de los trabajadores de la construcción en cada infraestructura. Aunque al aprobarse la Ley 87-01 se preveía que ese fondo pasara al control del sistema de seguridad social, eso no ocurrió. Ahora, tras 40 años, el Gobierno plantea el cambio dentro de una reforma fiscal, lo que vuelve a colocar sobre la mesa la necesidad de fiscalización y rendición de cuentas sobre el manejo, recaudo, distribución y pago de esos fondos.
