Suplidores de alimentación escolar reclamaron que las denuncias de irregularidades en licitaciones del Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (Inabie) se investiguen hasta las últimas consecuencias, pero advirtieron que una respuesta generalizada podría terminar afectando a mipymes que operan dentro de las normas del Programa de Alimentación Escolar (PAE). Riniel Coma, presidente de la Federación Nacional de Suplidores de Alimentos, sostuvo que las responsabilidades deben establecerse de manera individual. “Que dos o tres hayan hecho cosas indebidas no significa que todos los otros hicimos lo mismo. No se puede afectar a las mipymes que cumplen con las normas y con compromisos del Programa de Alimentación Escolar (PAE)”, explicó. También señaló que reclamaciones particulares no deberían traducirse en medidas capaces de comprometer contratos, operaciones o anticipos de empresas que sí están cumpliendo.
El planteamiento deja en evidencia la presión que el escándalo coloca sobre un programa del que dependen muchas mipymes, en especial integradas por mujeres. Coma dijo que propondrán controles más rigurosos y mejores estándares, además de vigilar el cumplimiento de los pliegos, incluida la experiencia para manejar alimentos. De su lado, Sadik García afirmó que las irregularidades denunciadas no corresponden a los actuales suplidores, a quienes atribuyó cumplimiento de la Ley 340-06 sobre Compras y Contrataciones. Según denunció un medio, empresas recién creadas, dirigidas por jóvenes de entre 19 y 24 años, residentes en Azua y sin historial de crédito, ganaron una licitación de 110 mil.
