La nueva escalada del conflicto en Oriente Medio volvió a estremecer al mercado energético y llevó el petróleo a niveles no vistos desde mayo, en una advertencia para los gobiernos por el costo que puede trasladarse a las economías. El crudo intermedio de Texas (WTI) subió ayer 6.17 % y cerró en 92.19 dólares el barril, mientras el brent avanzó 7.03 % hasta 100.69 dólares.
El repunte llegó después de que los rebeldes hutíes reivindicaran ataques contra dos petroleros saudíes en el mar Rojo, en medio de varios días de tensiones con Arabia Saudí. También pesó la inquietud por la seguridad del tránsito marítimo en rutas clave para el comercio mundial del crudo, como el estrecho de Bab al Mandeb y el de Ormuz.
Al cierre de la sesión, los contratos de futuros del WTI para septiembre sumaron 5.36 dólares respecto al día anterior y el crudo volvió a superar niveles no alcanzados desde principios de junio. En otros mercados, el oro bajó 2.08 %, hasta 4,065 dólares la onza; la plata cayó 3.51, hasta 58,18 dólares; y el bono del Tesoro a 10 años ganaba 3.9 puntos básicos, hasta 4,707 %, en un escenario que refuerza la necesidad de vigilancia pública sobre las respuestas oficiales ante choques externos.
