La pérdida de una aeronave de matrícula dominicana en el Caribe oriental abrió este lunes una nueva preocupación sobre la capacidad de reacción y rastreo de las autoridades, después de que los Servicios de Tránsito Aéreo de Trinidad y Tobago informaran que se había perdido contacto con el aparato. El Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) señaló que activó los protocolos correspondientes al recibir la notificación oficial del Centro de Control de Área de Piarco, que declaró la fase de peligro por la aeronave Beechcraft BE-58P HI-1145, registrada a nombre de JM Espinosa Agroindustria, S.R.L.
De acuerdo con el informe preliminar, la última posición conocida estaba a unos 4,000 pies de altitud y a 40 millas náuticas al sur del Aeropuerto de Kingstown, en San Vicente y las Granadinas. La información oficial precisa que la aeronave había partido del Aeropuerto Internacional de Punta Cana el 16 de mayo con rumbo a Canouan Island y que efectuó operaciones el 10 de junio desde y hacia esa isla, además de un vuelo local el 12 de junio entre aeródromos de San Vicente y las Granadinas. Fue en una de esas operaciones, luego de despegar desde Kingstown, cuando se perdió el contacto radar y las comunicaciones con el centro de control de Piarco.
El episodio vuelve a situar el foco sobre las explicaciones pendientes respecto al seguimiento de una aeronave dominicana que operaba en la zona y sobre la respuesta institucional una vez se produjo la pérdida de contacto. El IDAC afirmó que las fases de emergencia fueron activadas conforme a los procedimientos establecidos por la OACI y que mantiene coordinación permanente con organismos
