Washington. El congresista demócrata Jamie Raskin puso en marcha una investigación en el Congreso de Estados Unidos para determinar si Jeffrey Epstein actuó como agente no registrado de varios gobiernos extranjeros, en un nuevo episodio de fiscalización sobre posibles influencias opacas alrededor del poder.
En una carta enviada al secretario de Estado, Marco Rubio, al fiscal general interino, Todd Blanche, y al nominado director Nacional de Inteligencia, Jay Clayton, Raskin pidió a la Administración de Donald Trump que entregue información antes del 3 de agosto sobre el alcance de los vínculos internacionales del delincuente sexual fallecido. Según el escrito, documentos divulgados recientemente por el Departamento de Justicia muestran que Epstein habría actuado “agresivamente” en nombre de múltiples gobiernos extranjeros, incluidos algunos con intereses contrarios a los de Estados Unidos, para influir en políticas de la primera administración Trump.
La misiva cita “pruebas sustanciales” de gestiones a favor de Arabia Saudí y Kuwait, asesorías al Gobierno de Rusia sobre su relación con Trump y trabajo como consultor habitual de Ehud Barak, ex primer ministro de Israel. También sostiene que Epstein aprovechó su amistad de larga data con Trump para obtener contratos con esos y otros actores extranjeros tras la primera elección del entonces presidente. Raskin advirtió además que podría haber más información en unos 2,5 millones de documentos que el Departamento de Justicia todavía no ha publicado, una señal de alerta institucional sobre explicaciones pendientes y sobre la distancia entre la versión oficial y lo que aún falta por conocerse.
