internacional

Ceuta sacude al Gobierno español con una crisis migratoria y política de gran escala

agosto 1, 2026 · Redactor
Ceuta sacude al Gobierno español con una crisis migratoria y política de gran escala
Foto: acento.com.do

La entrada de cerca de 60.000 migrantes desde Marruecos, con 34 muertes reportadas y tensiones con socios europeos, agrava la brecha entre la versión oficial y la magnitud real del episodio.

La llegada en los últimos días de cerca de 60.000 migrantes procedentes de Marruecos a Ceuta ha situado al Gobierno español ante una crisis migratoria y política de gran escala, con un impacto equivalente al 70 % de la población del enclave. Juan Jesús Vivas, presidente de la ciudad autónoma, dijo que “unas 60.000 personas” habían entrado en la ciudad y anunció además la muerte de 34 en una “avalancha”, mientras fuentes citadas por el periodista Ignacio Cembrero situaban el flujo en hasta 200 personas por minuto el jueves.

Pese a que el Gobierno español aseguró que unas 48.000 personas ya habían regresado a Marruecos a última hora del viernes, la dimensión del episodio dejó un marcado contraste entre la versión oficial y lo que podía apreciarse sobre el terreno. La cifra supera con creces la registrada en mayo de 2021, cuando llegaron unas 12.000 personas en muy pocos dos días, según el Observatorio, y ha disparado una alerta institucional sobre la capacidad de respuesta ante una presión fronteriza de esta magnitud.

También crecieron las exigencias de explicaciones. Según Cembrero, desde el miércoles las fuerzas de seguridad marroquíes “están de brazos cruzados”, y sostuvo que quienes llegaron “es evidente que les han dejado pasar”. Carlos Echeverría, director del Observatorio de Ceuta y Melilla, afirmó que, aunque el término “invasión” es polémico, puede aplicarse a una situación en la que “miles de personas cruzan una frontera internacional de forma ilegal y ejercen presión sobre un vecino”. En ese contexto, Pedro Sánchez habló este viernes de “violación y ataque a la integridad territorial”, mientras varios países europeos reaccionaron con firmeza y elevaron el coste político de una crisis que ya desbordó el plano migratorio.