Al menos diez marinos murieron después de un ataque con misiles lanzado por Rusia contra el carguero Golden Leo, una embarcación de propiedad turca que transportaba grano cerca de un puerto ucraniano del mar Negro, según la Administración Ucraniana de Puertos Marítimos. El hecho, ocurrido la tarde del domingo, elevó de nuevo la preocupación por la seguridad de la navegación comercial en una zona donde el tránsito civil sigue operando bajo riesgo.
El ministro de Infraestructuras de Ucrania, Mikola Kalashnik, informó que la tripulación estaba integrada por 17 ciudadanos sirios e indios, además de un ciudadano ucraniano. De acuerdo con la Armada ucraniana, Rusia habría empleado tres misiles de crucero Kh-59 y Kh-69. El buque, que navegaba con bandera de Guinea-Bisáu, recibió al menos un impacto en la superestructura, lo que provocó un incendio en la cubierta.
Las autoridades ucranianas calificaron el ataque como un «acto de terrorismo» y sostuvieron que se trataba de una embarcación civil desarmada que no representaba ninguna amenaza militar. En medio de una escalada de ataques contra barcos comerciales, el caso refuerza la alerta institucional sobre la protección de rutas estratégicas y el contraste entre la continuidad del comercio marítimo y la vulnerabilidad real de quienes lo sostienen. En los últimos días ya se habían reportado otras muertes en puertos ucranianos y en un buque que descargaba fertilizantes en la región de Odesa.
