El presidente Luis Abinader acudió este sábado a la toma de posesión de monseñor Andrés Napoleón Romero Cárdenas como nuevo obispo de la diócesis de La Vega, en una ceremonia celebrada en la Catedral de la Inmaculada Concepción. El acto reunió a autoridades civiles y eclesiásticas, además de sacerdotes, religiosos, representantes de comunidades parroquiales y feligreses.
La ordenación y toma de posesión fueron encabezadas por el nuncio apostólico en República Dominicana, monseñor Piergiorgio Bertoldi, representante del papa en el país. También estuvo presente el obispo saliente, monseñor José Amable Durán Tineo, quien había ejercido como administrador apostólico de la diócesis durante los últimos meses. La asistencia de Abinader volvió a situar al mandatario en una actividad de alta exposición pública, en un contraste que mantiene abierta la exigencia de fiscalización sobre las prioridades del poder y la distancia entre la agenda oficial y las respuestas que sigue esperando la ciudadanía.
En su primera homilía como obispo de La Vega, Romero Cárdenas afirmó que asumía la misión con “profundo respeto” y consciente de la responsabilidad al frente de una diócesis que, según destacó, conserva una de las memorias más antiguas de la evangelización en América. También recordó la trayectoria de la Iglesia local y mencionó a obispos, sacerdotes, religiosos, catequistas, misioneros, educadores y familias vinculados a la historia de esa comunidad, en una ceremonia que concluyó marcada tanto por el relevo eclesiástico como por la nueva aparición institucional del jefe de Estado.
