Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía, advirtió que el subsidio a los combustibles podría llegar este año a RD$50,000 millones si continúa el conflicto en Medio Oriente, una suma muy por encima de la contemplada en el presupuesto del Gobierno. La advertencia, hecha durante un encuentro con la Asociación de Comerciantes e Industriales de Santiago (ACIS), añade presión a la gestión fiscal dominicana en medio de mayores costos y menos margen para otras prioridades.
El ministro explicó que el impacto no obedece únicamente al precio del petróleo. De acuerdo con los datos expuestos, el WTI estaba 68% por encima de su nivel de inicios de año, mientras el diésel había aumentado 130%, una diferencia que, según dijo, ayuda a entender por qué el costo fiscal sigue subiendo incluso cuando el barril por sí solo no parece justificarlo. Para la semana del 26 de septiembre al 2 de octubre, el Gobierno calculó un subsidio de casi RD$1,800 millones y colocó el acumulado en RD$36,000 millones. En ese esquema, el gasoil regular y el óptimo reciben más de RD$100 por galón, equivalente al 40% y al 45% de sus precios al consumidor.
Díaz también señaló un problema de fondo en el diseño de esos subsidios: los hogares de mayores ingresos absorben una parte importante de los beneficios porque consumen más. Según las estimaciones presentadas, el 20% más rico recibe entre el 37% y el 77% de los recursos de los principales subsidios generalizados. Con ese planteamiento, la discusión deja de ser solo energética y pasa al uso del gasto público, la presión sobre el presupuesto y las explicaciones pendientes sobre cómo evitar que una factura cada vez mayor termine desplazando recursos mientras se insiste en una mejor focalización.
