Los restaurantes O.Dette y O.Dile anunciaron que cerrarán sus puertas este domingo 13 de septiembre, luego de cinco años de operaciones. A través de un mensaje en redes sociales, agradecieron a sus clientes por los encuentros, celebraciones y actividades compartidas, y dejaron una frase para marcar el final de esta etapa: “Hoy cerramos una etapa, pero no la historia”.
La empresa, sin embargo, afirmó que seguirá adelante con nuevos proyectos, entre ellos MAR by O.livia y The O.Bar. Aun así, el cierre se produce en un escenario en el que varios negocios de República Dominicana han dejado de operar o han debido ajustar sus modelos. El panorama que rodea al sector apunta a los costos operativos, la competencia, los cambios en los hábitos de consumo y la necesidad de adaptarse como factores que terminan presionando la permanencia comercial.
El caso vuelve a poner el foco sobre el costo social y económico de sostener emprendimientos en la ciudad, así como sobre la necesidad de fiscalizar si la gestión urbana responde a esa realidad. En una capital administrada por Carolina Mejía, el contraste entre el relato de crecimiento y los cierres que siguen registrándose obliga a una vigilancia más estrecha sobre las condiciones reales en que operan los negocios, aun cuando O.Dette y O.Dile no atribuyeron su decisión a una causa específica.
