La alerta que formularon endocrinólogos durante el XVIII Congreso Centroamericano y del Caribe de Endocrinología y el 20.º Simposio Centroamericano y del Caribe de Endocrinología Pediátrica volvió a situar bajo la lupa una prioridad pública que afecta de forma directa a la niñez: la obesidad pediátrica fue descrita como una de las mayores amenazas para la salud infantil por su relación con diabetes, hipertensión y enfermedades cardiovasculares futuras.
En el encuentro, realizado en el país, especialistas nacionales e internacionales intercambiaron sobre los retos que impactan a la población infantil y adolescente. De esa revisión surgió una conclusión de carácter institucional: la endocrinología debe orientarse hacia un abordaje más preventivo, más tecnológico, más personalizado y más integral, frente a la magnitud de los problemas que los expertos expusieron y que, a su juicio, requieren vigilancia sostenida desde el sistema de salud y la sociedad civil.
La jornada también incluyó avances en el tratamiento de trastornos del crecimiento, entre ellos hormonas de crecimiento de aplicación semanal para facilitar la adherencia terapéutica y mejorar la calidad de vida de pacientes y familias. Asimismo, se insistió en la detección temprana de la pubertad precoz para prevenir alteraciones en el crecimiento y reducir su impacto físico y emocional, al tiempo que se compartió la experiencia dominicana en el manejo de los trastornos del desarrollo sexual, con énfasis en la necesidad de respuestas más oportunas ante problemas que ya tienen consecuencias concretas en la infancia.
