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OMSA frena práctica discrecional tras años de desvío de recursos y fallas de control

agosto 22, 2026 · Redactor
OMSA frena práctica discrecional tras años de desvío de recursos y fallas de control
Foto: hoy.com.do

La suspensión de los servicios especiales reabre preguntas sobre gasto, fiscalización y el impacto sobre usuarios que quedaron sin transporte regular mientras autobuses eran usados fuera de su misión.

La suspensión de los llamados “servicios especiales de transporte” en la Operadora Metropolitana de Servicios de Autobuses (OMSA) no solo cierra una práctica de años: también expone un desgaste de gestión en un servicio público esencial. Según la propia institución, ese esquema facilitaba autobuses, combustible y choferes a instituciones y particulares, y solo en 2023 acumuló 1,858 servicios. En junio de 2025 fueron 101, dirigidos a entidades públicas, iglesias, clubes, juntas de vecinos, escuelas, servicios fúnebres y otras organizaciones.

El director actual admitió que la OMSA funcionaba “como una empresa pública de beneficencia” y que unidades solicitadas para determinadas actividades terminaban en lugares distintos, mientras dejaban de prestar el servicio regular a la población. Ahí aparece el contraste entre discurso y realidad: una entidad creada para transporte colectivo terminó destinando recursos públicos a una actividad accesoria de gran magnitud, con mecanismos descritos como aparentemente discrecionales y con costo para los usuarios que dependían del servicio ordinario.

El caso trasciende a la OMSA y coloca a la sociedad civil ante una alerta institucional más amplia: si una práctica así se sostuvo durante años, la discusión ya no es solo su cancelación, sino quién fiscalizaba, quién evaluaba el gasto y por qué tuvo que producirse un cambio de incumbente para que se cuestionara. La corrección anunciada abre una oportunidad de rendición de cuentas sobre presupuesto, controles y prioridades reales de la gestión pública.