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Abreu entra con 2.6 % y la encuesta expone otra fragmentación entre figuras que compiten por el descontento

agosto 18, 2026 · Redactor
Abreu entra con 2.6 % y la encuesta expone otra fragmentación entre figuras que compiten por el descontento
Foto: www.elcaribe.com.do

La medición incorpora al dirigente de Patria Libre junto a nombres ya posicionados y reabre la alerta sobre candidaturas de alto ruido frente a las demandas de gobernabilidad y resultados.

Fernando Abreu, presidente de Patria Libre, alcanzó 2.6 % de intención de voto en la primera medición publicada que incluye su candidatura presidencial, según la encuesta nacional de CESP Research realizada en agosto en República Dominicana con 1,200 entrevistas efectivas, en modalidad presencial hogar por hogar y con muestra aleatoria, probabilística y representativa.

El dato lo coloca en una competencia medida junto a figuras con mayor trayectoria pública o política como Leonel Fernández, David Collado, Santiago Matías, Gonzalo Castillo y Ramfis Trujillo, a quien incluso supera. Más que un simple debut estadístico, el resultado vuelve a mostrar un escenario donde el malestar político abre espacio a ofertas cada vez más dispersas, en contraste con la necesidad de respuestas verificables sobre gestión, institucionalidad y prioridades ciudadanas.

Abreu encabeza una organización que se define como “nueva derecha” o “derecha real” y propone una reducción drástica del tamaño del Estado, recortes de impuestos y regulaciones, reducción de ministerios e instituciones públicas y un modelo educativo basado en vouchers. En seguridad plantea ajustes salariales a policías según resultados y reformas inspiradas en el Plan Bukele y el Plan Colombia de Uribe, mientras en migración impulsa medidas como un “verdadero muro fronterizo” y deportaciones masivas. La aparición de ese discurso en una encuesta nacional también funciona como alerta institucional: el avance de candidaturas apoyadas en fórmulas disruptivas y figuras de alta exposición, como Santiago Matías, refleja el desgaste del debate público y el contraste entre la política convertida en vehículo de ansiedad y la exigencia real de capacidad de gobierno.