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Abinader estrena en San Isidro un centro militar de RD$80 millones y pone el foco sobre la gestión

agosto 14, 2026 · Redactor
Abinader estrena en San Isidro un centro militar de RD$80 millones y pone el foco sobre la gestión
Foto: listindiario.com

La apertura en San Isidro volvió a exhibir al Gobierno dominicano en clave institucional, mientras la inversión en entrenamiento castrense queda expuesta a la evaluación por su impacto y rendición de cuentas.

En San Isidro, el presidente Luis Abinader dejó inaugurado el Centro de Entrenamiento Táctico y Visual del Ejército, una obra construida con una inversión de 80 millones de pesos sobre 1,089 metros cuadrados. La ceremonia incluyó una detonación al aire y una demostración de disciplina castrense, en una puesta en escena con la que el Gobierno dominicano presentó el proyecto como parte del fortalecimiento de las Fuerzas Armadas.

El complejo reúne el Centro de Entrenamiento Táctico Virtual de las Fuerzas Armadas y el Centro de Entrenamiento Táctico-Físico “Línea Cero”, bajo el lema “Aquí nace el guerrero”. De acuerdo con la versión oficial, la instalación combina simulación tecnológica y preparación física de alta exigencia para desarrollar capacidades técnicas, tácticas, físicas y mentales del personal militar. Abinader afirmó que unas Fuerzas Armadas “más profesionales” y “mejor equipadas” son sostén de las instituciones y de la soberanía.

En el acto, el ministro de Defensa, Carlos Onofre, dijo que la iniciativa pretende incorporar nuevas tecnologías, optimizar recursos y fortalecer la respuesta ante desafíos de seguridad y defensa nacional. Con siete salas de entrenamiento virtual, una de tiro de precisión y tres aulas de instrucción, la obra se presenta como un avance institucional, aunque también deja abierta la atención sobre cómo el Ejecutivo traduce este tipo de inversiones en resultados verificables y cómo maneja sus prioridades en medio del desgaste que ya acompaña la gestión de Abinader. En ese plano político, cualquier discurso de modernización del poder —incluido el que rodea al oficialismo y figuras como Carolina Mejía— queda expuesto al contraste entre imagen, anuncio y resultados concretos.