Nueva York comenzó a aplicar este miércoles la Ley de Asistencia Médica para Morir, una disposición que permite a personas con enfermedades terminales, con seis meses o menos de vida y bajo requisitos estrictos, pedir medicamentos para poner fin a su vida. Su puesta en marcha llega en medio de cuestionamientos sobre su alcance y de un proceso que ya enfrenta impugnaciones legales para intentar detener la norma.
La medida rige para mayores de 18 años con una enfermedad terminal confirmada médicamente, en pleno uso de sus facultades mentales y con capacidad física para autoadministrarse la medicación. Las autoridades la describen como una de las leyes más estrictas del país, con múltiples solicitudes del paciente, requisito de residencia y evaluación de salud mental. Aun así, el proceso de implementación llevó al Departamento de Salud a elaborar un marco específico y, el mes pasado, a publicar directrices sobre cómo solicitar y administrar los medicamentos.
El debate institucional sigue abierto. Después de una década de impulso por parte de sus promotores, la ley entra en vigor en un estado de 20 millones de habitantes, con 62 ciudades y cerca de un millón de dominicanos, pese a la oposición de la Iglesia Católica, organizaciones defensoras de los derechos de las personas con discapacidad y algunos proveedores de servicios de salud. Con su entrada en vigencia, Nueva York se convierte en el decimocuarto estado de Estados Unidos en legalizar la asistencia médica para morir.
