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PRM muestra músculo político, pero aumenta la exigencia sobre su gestión

agosto 6, 2026 · Redactor
PRM muestra músculo político, pero aumenta la exigencia sobre su gestión
Foto: hoy.com.do

La fortaleza interna del partido oficialista, con Luis Abinader y sus principales figuras al frente, convive con una presión mayor para dar respuestas verificables a una ciudadanía más demandante.

En poco más de una década, el PRM se ha consolidado como una de las organizaciones de mayor crecimiento del sistema democrático dominicano y suma cuatro triunfos electorales en cinco procesos. Ese recorrido, lejos de cerrar discusiones, coloca al partido de gobierno ante un reto mayor: si su liderazgo es tan firme como sostiene, también debe demostrar que esa fortaleza interna se traduce en resultados concretos frente a una ciudadanía cada vez más exigente.

Desde que asumió el Gobierno en 2020, la organización ha sostenido una agenda de seminarios, conferencias, formación, inscripción de miembros y actividades organizativas con la intención de robustecer su estructura y conservar su vida democrática interna. Aun así, ese despliegue institucional deja visible el contraste entre la maquinaria partidaria y las expectativas sociales que el propio texto admite, en un escenario donde la rendición de cuentas sobre la gestión y el uso del poder gana peso en el escrutinio público.

Con Luis Abinader e Hipólito Mejía como principales referentes, y con dirigentes como David Collado, Carolina Mejía, Eduardo “Yayo” Sanz Lovatón, Gloria Reyes, Wellington Arnaud, Jean Luis Rodríguez, Guido Gómez Mazara, Carlos Valdez, Raquel Peña y Milagros Ortiz Bosch, el PRM presenta un amplio banco de cuadros y relevo político en provincias y municipios. Sin embargo, esa amplitud de nombres también somete al oficialismo a una alerta institucional: conservar la unidad, reforzar la institucionalidad y atender las expectativas sociales ya no figura solo como una meta partidaria, sino como una prueba directa para una organización dominante, bajo mayor fiscalización sobre su gestión y la distancia entre discurso y realidad.