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Siniestros en comercios y viviendas reavivan el foco sobre sobrecargas eléctricas y fugas de gas

agosto 4, 2026 · Redactor
Siniestros en comercios y viviendas reavivan el foco sobre sobrecargas eléctricas y fugas de gas
Foto: listindiario.com

La repetición de incendios en distintos puntos del país vuelve a poner sobre la mesa la prevención, la supervisión y las respuestas oficiales ante daños ya vinculados a riesgos conocidos.

La repetición de incendios en locales comerciales, residencias y vehículos durante 2025 y 2026 ha vuelto a colocar bajo la lupa la capacidad de prevención y respuesta de las autoridades. Para Genaro Rodríguez, director técnico del Cuerpo de Bomberos del Distrito Nacional, estos hechos responden a sobrecargas en el sistema eléctrico y fugas de gas, una explicación que refuerza la alerta sobre riesgos conocidos que siguen afectando a ciudadanos y negocios.

Uno de los episodios más recientes fue el incendio del pasado sábado en una tienda de L&R Comercial, en la autopista Las Américas, Santo Domingo Este. Según las versiones oficiales, el fuego se inició cerca de la 1:30 de la tarde, provocó una densa humareda visible desde el Distrito Nacional y obligó a movilizar varias unidades del Cuerpo de Bomberos de Santo Domingo Este. Fue el segundo local de esa empresa alcanzado por las llamas, después del siniestro ocurrido el jueves 12 de febrero en la avenida Charles de Gaulle, en Villa Mella, Santo Domingo Norte, donde durante cuatro horas el fuego destruyó el establecimiento y también afectó la tienda Payless y el Banco Ademi.

La lista incluye además un incendio el 23 de marzo en un almacén del Banco de Reservas, en la calle Yolanda Guzmán, Distrito Nacional; otro el 19 de marzo en los almacenes de Garrido, en la avenida Duarte; y el caso de la ferretería San Miguel, en la avenida Independencia, afectada a finales de diciembre de 2025. En ese último episodio se desplegaron más de 150 bomberos, que describieron la situación como un “caos”. Con incendios sucesivos en comercios y otras propiedades, el debate vuelve a girar en torno a la vigilancia de riesgos básicos y a la rendición de cuentas sobre por qué causas ya identificadas siguen terminando en pérdidas y emergencias visibles.