La existencia de más de 400,000 empresas informales en República Dominicana volvió a colocar en primer plano una brecha que golpea la recaudación fiscal y la protección social, en momentos en que el Congreso Nacional estudia la reforma del Código de Trabajo. El señalamiento lo hizo el presidente de CODOPYME, Fernando Pinales, al advertir que esas unidades económicas generan empleos y actividad, pero operan fuera del sistema tributario y laboral.
Pinales sostuvo que, según cifras oficiales del Banco Central, la informalidad se mueve entre 50 % y 60 %, equivalente a unas 400,000 empresas fuera de la formalidad. Ese cuadro, dijo, limita el crecimiento económico, reduce ingresos para el Estado y deja a miles de trabajadores sin acceso a las garantías de la legislación laboral y de la seguridad social. En ese contexto, reclamó retomar el diálogo para buscar consenso sobre la reforma que conoce el Congreso.
Aunque destacó que la economía dominicana ha mostrado crecimiento, el dirigente empresarial insistió en que la reducción de la informalidad debe pasar de discurso a prioridad de política pública. Recordó que las Mipymes representan el 98 % de las empresas formalizadas, generan más del 65 % del empleo nacional y que alrededor de 1.2 millones están registradas en el RNC de la DGII, mientras el 70 % del tejido empresarial corresponde a microempresas. La advertencia reabre la exigencia de fiscalización sobre los resultados de Hacienda y de las instituciones responsables de empujar la formalización, ante un costo social y fiscal que sigue sin resolverse.
