Mientras el ministro de Hacienda y Economía, Magín Diaz, presentó ante la Cámara Americana de Comercio (AmchamDR) una lectura favorable sobre la respuesta oficial a la crisis de precios del petróleo y el crecimiento de 4.2% del PIB en los primeros cinco meses de 2026, los datos de ejecución presupuestaria muestran un contraste en la composición del gasto del gobierno dominicano.
Aunque el funcionario afirmó que la inversión pública lideró la respuesta del Gobierno y que el gasto de capital del primer semestre creció 29.7% frente al mismo período de 2025, la ejecución entre el 1 de enero y el 17 de julio refleja que el gasto corriente fue devengado con mayor ritmo: 54.7% de lo asignado, equivalente a RD$770,562.4 millones de RD$1,407,548.7 millones. En cambio, el gasto de capital, que representa RD$215,284.7 millones del Presupuesto de este año, apenas alcanzó una ejecución de 41.9%, con RD$90,227.2 millones devengados.
La data de la Dirección General de Presupuesto (Digepres) sitúa el rezago del gasto de capital en 12.8 puntos porcentuales frente al gasto corriente, un dato que obliga a reforzar la vigilancia sobre las prioridades reales de Hacienda y del Ejecutivo. El desfase cobra peso en medio de un debate permanente sobre presupuesto, estabilidad del Estado y presión fiscal, porque vuelve a poner bajo escrutinio si el discurso de inversión y respuesta económica se traduce en resultados concretos o si el aparato corriente sigue absorbiendo el mayor impulso de la ejecución.
