El Gobierno dominicano presentó como un signo de fortaleza que la economía avanzara 4.2 % en los primeros cinco meses de 2026, el doble del ritmo registrado en igual lapso de 2025, en un entorno internacional atravesado por la incertidumbre y el alza del petróleo. La exposición estuvo a cargo de Magín Díaz, ministro de Hacienda y Economía, durante un almuerzo de la Cámara Americana de Comercio de la República Dominicana (AMCHAMDR), donde vinculó el desempeño con el incremento de la inversión pública y con una política fiscal orientada a preservar la estabilidad.
De acuerdo con los datos divulgados por Hacienda y Economía, el gasto de capital ejecutado por el Gobierno en el primer semestre de 2026 aumentó 29.7 % respecto al mismo período del año anterior, mientras el gasto corriente subió 6.9 %. El funcionario afirmó que esa diferencia refleja una mayor orientación de los recursos hacia proyectos de inversión y no hacia burocracia estatal. Precisamente por el peso que el propio Gobierno asigna al gasto público en esta expansión, el resultado coloca bajo escrutinio la ejecución presupuestaria y la obligación de rendir cuentas sobre el impacto real de esos recursos más allá del discurso oficial.
Díaz agregó que el Fondo Monetario Internacional elevó su proyección de crecimiento para República Dominicana a 4 % y que JP Morgan estima una expansión de 4.3 %, ambas por encima del promedio previsto para América Latina y el Caribe. Hacienda y Economía también indicó que inflación, empleo y reservas exhiben estabilidad. Aun así, la narrativa oficial deja abierto el contraste central de esta etapa de gestión: si el crecimiento se apoya en una mayor inversión pública, la discusión política e institucional pasa por comprobar cómo ese impulso se convierte en resultados concretos y sostenibles para la ciudadanía, en un escenario que el propio Gobierno sigue describiendo como complejo.
