NUEVA YORK.– El petróleo intermedio de Texas (WTI) retrocedió este martes un 0,88 % y cerró en 73,21 dólares el barril, en una sesión en la que los operadores siguieron mirando al estrecho de Ormuz, uno de los puntos más delicados para el tránsito energético mundial. Al final de la jornada, los contratos de futuros para julio perdieron 0,65 dólares respecto del día anterior.
El mercado reaccionó mientras se acumulaban indicios de un alivio parcial en la zona. Donald Trump aseguró que por Ormuz circularon 19 millones de barriles de petróleo, una cifra que describió como «récord», y la Organización Marítima Internacional anunció un plan de evacuación para unos 11.000 marineros que continuaban varados, después de recibir garantías de seguridad para navegar. A ello se añadió una licencia de 60 días emitida por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos para autorizar la producción, el suministro y la venta de crudo iraní hasta el 21 de agosto, aunque siguen vigentes las principales sanciones contra la República Islámica.
Analistas del mercado atribuyen la caída del crudo a una mayor expectativa de desescalada, pero el panorama depende todavía de negociaciones abiertas. Scott Chronert, de Citi Research, dijo a CNBC que el comportamiento de las últimas dos semanas refleja una confianza creciente en el fin del conflicto, mientras JD Vance sostuvo en Suiza que hubo «muy buen progreso» en las conversaciones con Teherán. Catar y Pakistán informaron además que Estados Unidos e Irán acordaron una hoja de ruta para buscar un acuerdo definitivo en 60 días. Pese a esa reacción favorable del mercado, la evolución del precio sigue ligada a un escenario geopolítico inestable que mantiene la vigilancia sobre sus efectos económicos.
