El petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó este martes un 0.88 % y cerró en 73.21 dólares el barril, en una jornada en la que el mercado siguió pendiente del estrecho de Ormuz, uno de los puntos más sensibles para el tránsito energético mundial. Al cierre de la sesión, los contratos de futuro del WTI para julio restaron 0.65 dólares frente al cierre anterior.
Aunque el retroceso del precio apunta a una mayor confianza de los mercados en un posible fin del conflicto, los hechos sobre el terreno mantienen la señal de alerta. El presidente estadounidense, Donald Trump, aseguró que salieron de Ormuz 19 millones de barriles de petróleo, una cifra “récord”, mientras la Organización Marítima Internacional (OMI) activó un plan de evacuación para alrededor de 11,000 marineros aún varados en la zona, tras obtener garantías de seguridad para la navegación.
A esto se suma que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una licencia de 60 días que autoriza la producción, el suministro y la venta de crudo procedente de Irán hasta el 21 de agosto, aunque siguen vigentes las principales sanciones económicas contra la República Islámica. En ese contexto, el Brent para entrega en agosto también bajó 1.05 % hasta 77.08 dólares, una caída que refleja alivio en los precios, pero no despeja la fragilidad de un escenario todavía marcado por decisiones de emergencia y riesgos geopolíticos.
