Rafael Enrique González, director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y el SIDA (Conavisida), alertó que una parte considerable de los pacientes con VIH ha dejado el tratamiento y que, en el último corte, más de 20 mil personas aparecen fuera del retiro habitual de medicamentos. La advertencia vuelve a poner el foco sobre una falla de seguimiento y control sanitario con incidencia directa en la salud pública.
El funcionario explicó que la situación resulta preocupante porque empuja al alza la cantidad de ciudadanos contagiados, que ya supera los 85 mil, y porque quienes se apartan de los centros retoman un incremento de la carga viral. “Hay un porcentaje importante viviendo con VIH que se ha alejado de los centros y no retira los medicamentos; no es que no cuenten con ese producto”, dijo. Añadió además que una parte significativa de esos pacientes son migrantes haitianos.
Respecto de las denuncias por sustitución de medicamentos anti-SIDA, González afirmó que no se ha interrumpido el suministro, sino que hubo un cambio en un componente de la sustancia, en medio de señalamientos sobre daños en el hígado y el riñón. Indicó que quienes cuestionan los fármacos deben probar un aumento de efectos negativos y sostuvo que la modificación responde a razones de costo. Con todo, el panorama mantiene abierta la demanda de mayor vigilancia sobre la continuidad del tratamiento y las decisiones que afectan a una población especialmente vulnerable.
