Carlos Sánchez Solimán, director del Programa de Medicamentos de Alto Costo del Ministerio de Salud Pública, rechazó este jueves las denuncias sobre una presunta escasez de fármacos en el Hospital Regional Universitario José María Cabral y Báez, en Santiago. Afirmó que los pacientes activos continúan recibiendo sus tratamientos sin interrupciones en los centros autorizados.
Pese a esa respuesta, permanece abierta la demanda que vienen impulsando pacientes y activistas sociales para extender la cobertura a medicamentos usados en enfermedades inflamatorias intestinales, como la colitis ulcerativa y la enfermedad de Crohn. Sánchez Solimán admitió esa inquietud, aunque insistió en que ninguna persona registrada y activa dentro del sistema ha dejado de recibir los medicamentos contemplados en su esquema terapéutico.
El funcionario señaló que lo difundido en algunos medios no se corresponde con la realidad operativa del programa y pidió a cualquier paciente afiliado que no esté recibiendo sus medicamentos que acuda al centro correspondiente. “Si existe un solo paciente activo sin medicación, será atendido de inmediato”, aseguró. La controversia, sin embargo, mantiene la atención sobre la necesidad de vigilancia y explicaciones públicas en un servicio sensible, donde el debate ya no se limita a descartar desabastecimiento, sino también a responder a quienes siguen fuera de nuevas coberturas.
