SANTO DOMINGO. – La denuncia del empresario Odanis Grullón por el desalojo y la destrucción de su establecimiento “Navío Bar & Seafood”, en la playa de Pedernales, pone en cuestión la actuación de las autoridades encargadas del operativo. Según expuso, miembros del Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) realizaron la intervención de forma presuntamente irregular, pese a que sostiene que el proyecto contaba con permisos legales y con una sentencia judicial que suspendía provisionalmente la medida.
Grullón afirmó que su iniciativa turística fue desarrollada desde 2017 y que cumplió los trámites correspondientes ante distintas instituciones del Estado. Señaló que obtuvo autorizaciones de la alcaldía de Pedernales, permisos medioambientales y no objeciones de organismos vinculados al control marítimo y territorial, por lo que el caso vuelve a colocar sobre la mesa la coherencia entre los trámites aprobados por el propio Estado y las acciones posteriores de sus organismos.
De acuerdo con su versión, el pasado martes el operativo fue encabezado presuntamente por el director del SENPA, sin orden judicial ni la presencia de representantes del Ministerio Público. Añadió que, luego de recibir una notificación de desalojo del Ministerio de Medio Ambiente, acudió a los tribunales y obtuvo una decisión que suspendía la ejecución. La denuncia, presentada en “El Nuevo Diario en la Tarde”, suma presión para aclarar si hubo violación de garantías y uso irregular del poder en un caso con impacto sobre la confianza en la gestión pública en Pedernales.
