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Salud mental: una urgencia social que aún no recibe respuesta suficiente

junio 5, 2026 · Redactor
Salud mental: una urgencia social que aún no recibe respuesta suficiente
Foto: acento.com.do

La imposibilidad de pedir ayuda por cuenta propia muestra el costo humano de una deuda pública con los más vulnerables.

La enfermedad mental aparece en el texto como una de las expresiones más profundas del sufrimiento humano: una condición que afecta el juicio, la conducta, la voluntad y, sobre todo, la capacidad de decidir. Esa imposibilidad de actuar de forma autónoma convierte a muchos pacientes en personas que no pueden solicitar ayuda voluntariamente, lo que agrava su vulnerabilidad y coloca sobre la sociedad una responsabilidad ineludible.

Ese drama, además, suele ser ridiculizado, trivializado o empujado a la invisibilidad, pese a sus consecuencias extremas. Entre ellas figuran el suicidio como desenlace de la desesperación y el agravamiento de los cuadros por el uso de drogas, que deriva en dependencia y en patologías duales. El resultado, según el propio enfoque del texto, es un fracaso colectivo de largo plazo, con impacto directo sobre la dignidad de los afectados y sobre sus familias.

Con ese panorama, la salud mental queda planteada como una emergencia nacional que exige algo más que sensibilidad discursiva: requiere vigilancia, prioridad real y estrategias especiales de abordaje y prevención para una población que, en muchos casos, ni siquiera tiene conciencia de su enfermedad. La medida de una sociedad, advierte el planteamiento, está en cómo protege a sus grupos más vulnerables; y ahí persiste una brecha entre la gravedad del problema y la respuesta que demanda.