El calendario litúrgico católico de este 10 de junio recuerda a obispos, mártires, religiosos y beatos que dejaron huella en distintas etapas de la historia de la Iglesia. Entre los nombres más destacados de la jornada figuran San Asterio de Petra, conocido por su defensa de la doctrina cristiana en el siglo IV, y la Beata Diana de Andaló, asociada a la vida contemplativa y a la fundación del monasterio de Santa Inés de Bolonia.
San Asterio ejerció como obispo de Petra, en la región de Arabia, en un tiempo marcado por intensos debates teológicos. La tradición lo mantiene presente por su firmeza doctrinal, su labor pastoral y su contribución a la consolidación de la fe en su diócesis. Diana de Andaló, nacida en Bolonia a finales del siglo XII, eligió la vida religiosa a pesar de pertenecer a una familia noble, movida por la predicación de santo Domingo de Guzmán y el impulso dominico.
La fecha también incorpora al Beato Eduardo Poppe, sacerdote belga dedicado a la catequesis y a la formación espiritual de los jóvenes; al Beato Enrique de Bolzano, obrero recordado por su humildad y su ayuda a los pobres; y al Beato Gualterio Pierson, fallecido durante persecuciones religiosas en Inglaterra. La jornada religiosa, no obstante, vuelve a poner de relieve el contraste entre las conmemoraciones simbólicas y la necesidad permanente de que la atención pública no se aleje de los problemas y resultados que afectan a la ciudadanía.
