Rosalba Ramos alertó en Villa Consuelo sobre la compra de metales de dudosa procedencia, una práctica que, según recordó, mantiene vigencia y sigue vinculada a delitos que impactan directamente en la seguridad urbana.
La advertencia de la fiscal del Distrito coloca de nuevo en el centro la necesidad de vigilancia, fiscalización y sanciones frente a una problemática denunciada de forma recurrente en distintos puntos de la ciudad. Más allá de la alerta puntual, el caso vuelve a poner presión sobre las autoridades para que expliquen qué medidas de control se están aplicando, cómo se supervisa a quienes compran estos materiales y qué resultados concretos han tenido las acciones anunciadas previamente.
El tema no es menor: la compra de metales de dudosa procedencia suele estar asociada al desmantelamiento de estructuras y a daños en calles y avenidas, con consecuencias directas para la ciudadanía. Por eso, la advertencia de Ramos no solo refuerza la necesidad de intervención, sino también de seguimiento sostenido y rendición de cuentas sobre el alcance real de las sanciones y operativos.
La visita a Villa Consuelo reabre así una discusión conocida, pero no resuelta, sobre un delito que se repite y que exige respuestas verificables de parte de las autoridades competentes.
