La Maternidad Nuestra Señora de La Altagracia sigue bajo análisis sin una cifra definitiva de muertes vinculadas al proceso infeccioso, según explicó la infectóloga e internista Yori Roque. A juicio de la especialista, todavía no están disponibles todos los elementos necesarios para establecer esa relación, en medio de un episodio de alto impacto para la salud pública.
Roque advirtió que el hecho de que solo tres de 17 hemocultivos hayan resultado positivos no permite descartar infecciones en los demás casos. Recordó que un hemocultivo negativo no excluye una infección, sobre todo en recién nacidos prematuros y críticamente enfermos, y citó factores que reducen la sensibilidad de esa prueba, como el poco volumen de sangre que puede obtenerse en un neonato, el uso previo de antibióticos o la posibilidad de una infección sin bacteriemia.
La presidenta de la Sociedad Dominicana de Infectología agregó que un hemocultivo positivo para una bacteria determinada no prueba por sí solo que esa haya sido la causa de muerte. Señaló que, para establecer causalidades, hay que revisar la condición clínica, la evolución, el momento en que apareció la infección, los tratamientos recibidos y otros factores que pudieron contribuir al fallecimiento. Aunque recordó que la prematuridad y las malformaciones congénitas tienen una mortalidad propia importante, insistió en que las infecciones figuran entre las principales causas de muerte neonatal a nivel mundial, lo que refuerza la necesidad de una evaluación rigurosa y transparente del caso.
