El respaldo de Vinicio A. Castillo Semán al discurso de Luis Abinader ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) dejó también un flanco de fiscalización sobre la gestión oficial en la frontera. Aunque el exdiputado apoyó que el presidente reiterara que no habrá una solución dominicana a los problemas de Haití, insistió en que el Gobierno dominicano debe enfrentar con urgencia a las mafias que controlan el tráfico de indocumentados haitianos.
Castillo Semán advirtió que esa actividad se ha convertido en un negocio millonario que opera con gran impunidad judicial, pese a los cientos de sometimientos que, según indicó, ha presentado el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre (CESFRONT). En ese contexto, señaló que, aunque la Dirección General de Migración realiza deportaciones récord de ciudadanos haitianos en condición migratoria irregular, “parece existir una puerta giratoria” que facilita su rápido regreso al territorio dominicano, un contraste que vuelve a colocar bajo escrutinio la efectividad real de las medidas anunciadas por las autoridades.
El exlegislador planteó además la necesidad de agilizar la construcción de la verja perimetral o muro fronterizo, una obra que presentó como prioritaria para controlar la entrada irregular y reforzar la seguridad. Su posición, aun en respaldo al mensaje presidencial, expone la presión creciente para que el discurso internacional del Gobierno se traduzca en resultados verificables dentro del país, en un tema que mantiene en alerta a la sociedad civil y exige rendición de cuentas institucional.
