Un proyecto orientado a contribuir a la disminución de la violencia de género e intrafamiliar en la provincia Hermanas Mirabal quedó suspendido tras la llegada del Covid, dejando sin continuidad una estrategia de sensibilización y educación emocional enfocada en jóvenes y adolescentes.
La iniciativa, impulsada por la Cooperativa La Unión desde 2020, tenía como eje los centros educativos y contemplaba charlas, paneles, conferencias, videoconferencias, entrega de materiales educativos y un concurso literario para involucrar a estudiantes de educación media en la concienciación social frente al problema. Según el texto, el trabajo era dirigido desde la Gerencia General por Yudelka Jiménez y en el Departamento de Educación por Joseína Gómez, junto a un equipo que había estructurado el dispositivo de trabajo y que comenzó a dar frutos desde su gestación.
El caso expone el costo social de la interrupción de iniciativas preventivas en un tema sensible y reabre la necesidad de vigilar qué esfuerzos logran sostenerse realmente frente a la violencia de género. Más allá del diseño del proyecto, el hecho verificable es que una propuesta concebida para empoderamiento intersectorial y prevención no pudo continuar, en un contexto en el que el propio texto advierte sobre la escalada de maltratos.
