El presidente colombiano, Gustavo Petro, insistió este martes en que dispone de pruebas de un posible fraude en la primera vuelta presidencial del pasado domingo, al asegurar que el software del conteo preliminar sumó 885.409 personas más que las registradas oficialmente en el censo electoral. En un mensaje publicado en X, afirmó que puede entregar esas bases a la autoridad competente y sostuvo que el censo pasó de 41.421.973 a 42.307.373 electores después de una modificación hecha, según su versión, cinco días antes de los comicios.
Esa denuncia del mandatario contrasta con el avance del escrutinio oficial. Según la autoridad electoral, el proceso está prácticamente terminado, con el 99,98 % de las mesas contabilizadas y solo 33 pendientes de revisión entre más de 122.000 instaladas en el país. Los datos divulgados este martes, además, ratificaron una coincidencia del 99,94 % entre el escrutinio realizado por los jueces de la República y el preconteo difundido por la Registraduría.
Después de los resultados del domingo, en los que Abelardo de la Espriella fue el más votado con 10,3 millones de votos (43,74 %) e Iván Cepeda se ubicó en el segundo lugar con 9,6 millones (40,90 %), Petro dijo que no aceptaba las cifras del preconteo y que solo reconocería los resultados definitivos. Con el escrutinio casi cerrado, la atención se traslada ahora a la necesidad de respaldar ante las autoridades una acusación de alto impacto institucional que sigue bajo presión la confianza en el proceso electoral.
