Freddy Peralta recuperó este martes la versión que lo llevó a figurar entre los mejores brazos de las Grandes Ligas, aunque su labor también volvió a poner sobre la mesa el contraste entre las expectativas que había en Nueva York y el desenlace que tuvo antes de su salida. Ya con los Rays, el dominicano lanzó seis entradas frente a los Mets, aceptó tres hits y una carrera, no concedió boletos, golpeó a un bateador y recetó siete ponches para quedarse con la victoria en el 6-2 de Tampa Bay.
Tras permitir un jonrón de Francisco Lindor en el primer turno del encuentro, Peralta enderezó su actuación y completó su segunda salida de calidad al hilo. Con ese trabajo dejó su récord de la temporada en 7-11 y su efectividad en 4.95. En sus dos aperturas más recientes acumula 12 entradas, cinco imparables permitidos, una carrera, 11 ponches y ninguna base por bolas, una secuencia que confirma su mejora reciente.
Desde que llegó a los Rays, Peralta presenta marca de 2-2 y efectividad de 4.89 en seis apariciones, con 33.1 episodios, 18 carreras permitidas, 27 ponches y seis transferencias. En tres de esas salidas ha alcanzado el estándar de calidad y Tampa Bay marcha 4-2 cuando sube al montículo. Los números, según el propio balance del reporte, reflejan una mejoría frente a su paso por los Mets, el club que lo adquirió al inicio de la campaña y que terminó enviándolo a Tampa Bay al no obtener los resultados esperados ni del dominicano ni en conjunto.
