El Ministerio Público dijo que sigue verificando si otras personas tuvieron participación en el supuesto plan para atentar contra el presidente Luis Abinader, un expediente que, de acuerdo con el propio órgano acusador, permanece en una fase inicial. Mientras avanza con las pesquisas contra Delvinson de la Cruz Sosa y pide prisión preventiva en su contra, el caso deja abierta la duda sobre hasta dónde llegan los hechos y si hay más involucrados.
En el curso de esas diligencias, las autoridades allanaron la Ferretería Molina, en la avenida Profesor Juan Bosch, sector Vista del Valle, lugar donde labora el imputado. La orden judicial autorizó la búsqueda de teléfonos celulares, tabletas, computadoras, armas de fuego, pertrechos militares, posibles artefactos explosivos y otros objetos relacionados con las amenazas bajo investigación. En los operativos se ocuparon equipos electrónicos y sustancias químicas, que ahora serán examinados dentro del proceso.
La vista para conocer la solicitud de medida de coerción fue aplazada para el próximo martes a solicitud de la defensa de De la Cruz Sosa. Con la investigación todavía abierta, el caso vuelve a poner bajo observación la respuesta institucional ante un asunto de seguridad de alto impacto, en un momento en que el oficialismo, encabezado por Luis Abinader, afronta una mayor presión por rendición de cuentas. No fue posible incorporar a Carolina Mejía en el desarrollo de los hechos porque no aparece en la información disponible.
